Más allá del EIQ: lo que aportan los indicadores AGRITEMIS
Los indicadores AGRITEMIS se basan en la estructura del EIQ corrigiendo sus principales limitaciones metodológicas, para una evaluación más precisa y más discriminante de los riesgos fitosanitarios.

Los indicadores AGRITEMIS abordan varias limitaciones integrando nuevos parámetros considerados esenciales pero ausentes del EIQ. También se nutren de componentes de otros indicadores de evaluación del riesgo de pesticidas descritos en la literatura científica.
LAS LIMITACIONES DEL EIQ
El EIQ, o Environmental Impact Quotient (Kovach, J., Petzoldt, C., Degni, J., and Tette, J. 1992. A method to measure the environmental impact of pesticides. New York's Food and Life Sciences Bulletin 139:1-8.), es un indicador ampliamente utilizado, pero su metodología presenta varios sesgos documentados en la literatura científica.
Ponderación asimétrica de los criterios
Algunos factores están sobre- o infrarrepresentados sin una justificación científica sólida, lo que conduce a una clasificación cuestionable de los pesticidas (Kniss & Coburn, 2015).
Ausencia de valor cero
Las escalas de toxicidad y exposición no permiten representar situaciones de no toxicidad o ausencia de exposición, lo que reduce el poder discriminante del indicador (Dushoff et al., 1994).
Puntuación fuertemente correlacionada con la dosis
La puntuación EIQ está fuertemente correlacionada con la dosis de aplicación, lo que lleva a sobreponderar la cantidad aplicada en detrimento de la toxicidad intrínseca, la persistencia ambiental y los efectos sobre organismos no objetivo (Kniss & Coburn, 2015). Este sesgo puede favorecer sustancias muy tóxicas aplicadas a dosis bajas frente a alternativas menos peligrosas utilizadas a dosis más elevadas (Van der Werf, 1996).
Componente "EIQ Farmer" sin base sólida
Multiplicar la toxicidad aguda y crónica confunde tipos distintos de riesgos para la salud y puede inducir a error en las decisiones de gestión del riesgo (Kniss & Coburn, 2015).
LO QUE APORTAN LOS INDICADORES AGRITEMIS
AGRITEMIS no reemplaza al EIQ — se inspira en él y tiene como objetivo corregir los sesgos estructurales y cubrir sus puntos ciegos, en particular sobre el riesgo hídrico, los metabolitos y la separación de los riesgos agudos y crónicos.
Reequilibrio de la ponderación
AGRITEMIS devuelve un papel central a la toxicidad intrínseca, corrigiendo la ponderación desequilibrada de los criterios observada en el EIQ.
Introducción de un valor cero
Las escalas de puntuación incluyen un valor cero para representar situaciones de no toxicidad o ausencia de exposición, mejorando así el poder discriminante de los indicadores.
Separación clara de los riesgos agudos y crónicos
Los indicadores ARI (riesgo agudo) y CRI (riesgo crónico) son distintos, evitando las ambigüedades metodológicas del componente "EIQ Farmer".
Mejor consideración del destino ambiental
Persistencia en suelos y cultivos, volatilización, movilidad hacia aguas superficiales y subterráneas, bioacumulación — estos parámetros se integran de forma más exhaustiva.
Integración de los metabolitos secundarios
Este es un avance mayor ausente del EIQ: los metabolitos resultantes de la degradación de las sustancias activas se tienen en cuenta en la evaluación del riesgo.
Introducción del WARI
El WARI (Water Risk Index) no existe en el marco del EIQ. Proporciona una evaluación integrada de los riesgos para los ecosistemas acuáticos y la salud humana a través del agua potable, considerando conjuntamente los riesgos para los peces, los metabolitos secundarios y la exposición de los consumidores.
UN EJEMPLO CONCRETO
La forma en que el EIQ integra la dosis enmascara eficazmente la toxicidad intrínseca de ciertas sustancias activas. El ejemplo siguiente ilustra este sesgo con dos tratamientos fitosanitarios:
